Baudelaire, subvencionado
Vaya, me encuentro en el prólogo de la edición bilingüe de Cátedra de Las flores del mal una noticia que desconocía. ¡Resulta que Baudelaire era otro artista subvencionado! ¡Las subvenciones vienen con el malditismo desde su misma raíz! Así lo escribe el prologuista (pág. 10):
¿Quién diría que el mismo año en que Las Flores del Mal fueron procesadas y Baudelaire condenado a trescientos francos de multa, luego reducida por intervención de la emperatriz a cincuenta francos, el mismo Baudelaire cobraba dos mil quinientos francos de ayuda a la creación literaria? No lo dicen sus hagiógrafos: la imagen del mártir de la incomprensión burguesa sufriría demasiado.