El artista de la vida moderna
Llevo unos días leyéndome a sorbos el librito de Félix de Azúa sobre Baudelaire, Baudelaire y el artista de la vida moderna; aunque el sorbo que se mantiene en mi paladar es el primero, el de la cita de Faulkner con que Azúa encabeza el libro:
Pensé, entonces, en la mujer de treinta años, símbolo de la antigua y eterna serpiente, y en los hombres que la describieron, y comprendí en ese instante el abismo infranqueable que separa lo vivido de lo impreso: que quienes son capaces, actúan, y aquellos que no lo son y sufren suficientemente por no serlo, escriben sobre ello. Entonces me aparté.
