17.8.09

El mejor monumento

Palomo ha estado en Bahía y le ha hecho una foto al monumento a Stefan Zweig, que es el monumento a un escritor más bonito que conozco: sencillo, discreto, nada monumental. Lo monumental lo pone el sitio, que es el Atlántico desde el paseo marítimo de la Barra (¡"a orla marítima da Barra"!). También Zweig, que como es sabido se suicidó en Petrópolis en 1942, le ofreció su monumento sencillo a Brasil: el libro Brasil, país del futuro, que es una buena introducción a la historia y a la geografía brasileñas, con una mirada anticuada pero que, por ello, nos resulta de vez en cuando entrañable. Recuerdo, por ejemplo, las líneas que dedica a las favelas de Río de Janeiro. Es una lástima, venía a decir, que el progreso vaya a acabar con algo tan típico. Los brasileños, siempre bienhumorados, no han parado de hacer bromas con eso de "país del futuro". País del futuro que nunca llega, dicen; o del futuro que pasó sin haber llegado. Pero ahora parece que, de novo... ¡Me sumo a la ilusión autoirónica!