Festival en casa
Al mediodía me enteré de que por la noche, a las once, Radio 3 transmitía en directo el concierto de Adriana Calcanhotto en el festival La Mar de Músicas, de Cartagena. Así que salí a dar una vuelta sabiendo que después tenía una cita en mi casa. Estos acomodos solitarios a veces salen bien: en la penumbra del cuarto, con la única luz de la pantalla, una Heineken fría y el ventilador dando un aire como el de las veladas del Conde-Duque. Fue un disfrute más íntimo, intimista, que el de los conciertos en vivo; con una ligera melancolía que potenciaba la percepción. El concierto estuvo muy bien. Adriana Calcanhotto cantó canciones de su último disco, del que yo me había despistado, O micróbio do samba, con una versión despojada de "Vambora" enmedio y, al final, un dueto con Gilberto Gil de "Esses moços", el clásico de Lupicínio Rodrigues. Lupicínio, el cantor de la tortura amorosa, que Adriana Calcanhotto recrea en su disco pero desde el punto de vista de la mujer y sin tanta tortura. Con esperanza sambista.
* * *
