Polarización acertada
Me van las polarizaciones, siempre tomo partido con violencia, y en la de Arriaga-Iñárritu lo tomé por Arriaga. Primero, porque el guionista suele ser menos tonto que el director; segundo, por capricho (y porque Iñárritu se parece al Puma). Anoche comprobé que mi capricho estuvo acertado, pues me puse la de Arriaga tras el divorcio, Lejos de la tierra quemada, y me gustó. Iñárritu, por su lado, nos endilgó a Bardem haciendo sus carantoñas en Biutiful, que no vi ni pienso ver: con los tráilers ya tuve suficiente lucimiento actoral.
Qué contenidos, en cambio, los actores de Arriaga. Hay un pegote: Joaquim de Almeida. Pero la película es tan hiptonizante que lima la insoportabilidad del Banderas portugués. Si yo fuese el propietario de una escuela de cine, propondría a los alumnos, como examen final, que dirigieran una película con Almeida (¡o con Banderas!): si no les echo a los dóbermans (en mi escuela de cine habría dóbermans), es que se han merecido el titulito.
Pero me he puesto a chisporrotear, cuando la película lo que deja es el ánimo melancólico. Tiernamente melancólico. He buscado las críticas de cuando la estrenaron y he visto que a Boyero le gustó también. Como él mete el lirismo, me lo ahorro yo. Solo digo eso: que estupenda. Y que Charlize Theron está divina.
