Comentarios antiliberales
En tanto socialdemócrata receptivo a las críticas a la socialdemocracia (críticas que hago mías en altísimo porcentaje, lo que me hace parecer antisocialdemócrata, cuando lo que soy es socialdemócrata trágico o agónico), llevo años muy atento a los antisocialdemócratas, y en particular a los liberales. Por los liberales siento mucha simpatía, y si algún ceporro tipo Willy Toledo dice neoliberales, siento más simpatía aún. ¡Pero ocurre algo con ellos! Como suelen estar muy bien formados intelectualmente, mientras que sus oponentes hace tiempo que dejaron de estarlo, tienen una autopercepción de superioridad que con frecuencia desemboca en el delirio. Al no encontrar refutaciones adecuadas a sus argumentos, sino solo baba ideológica o veladuras bienintencionadas, tales argumentos han ido adquiriendo la condición de dogmas más pétreos que los de la teología medieval. Es muy cansado discutir con ellos: poseen una fe irrompible y un catecismo con mil vericuetos que volvería loco a un jesuita. No son hombres de realidad, sino de creencia, y su singularidad está en que se creen angelicalmente que son de lo primero. Ayer en Twitter tuve una refriega a propósito de lo de Amazon. Esta vez transcribo solo mis comentarios, por aligerar (¡me permitirán mis entrañables que haga yo lo que quiera con "mi negocio"):
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En lo de Amazon, por cierto, se ve muy a las claras el episcopalismo del liberalismo: no, no hay "mercado" sin más. Hay mercado+puritanismo
En este caso, los socialdemócratas queremos *imponerle* a Amazon una amplitud de miras más acorde con el liberalismo.
Yo solo quiero que la ausencia de mis centimillos se refleje en el balance de Amazon: ¡si D'Hondt no anula la ausencia!
Lo único que hago es precisar lo de "su negocio". Decir que "su negocio" no es "vender libros" sino "vender libros previo expurgo puritano".
Bueno, en este caso no hay ninguna otra razón que la moralista. Negocio+moralismo: ese es el pack liberal. Así que no nos vendan otra moto.
Ah, ya me imagino ese paraíso liberal de "las libertades": ningún librero, en el ejercicio de sus "libertades", contrariando a los obispos.
Joder con la policía política liberal! No sé si se dan cuenta ustedes del efecto *estalinista* que producen.
Salen ustedes con todo el repertorio de su catecismo. ¿He hablado yo de expropiar Amazon o algo parecido? Simplemente denuncio su moralismo.
Constituyen ustedes, mis queridos amigos, una auténtica falange liberal. Y defienden su catecismo con una pétrea retórica de jesuitas.
Ah, resulta que Amazon "no lo ha dicho en su carta". ¿Cómo que no? Sólo que usa el eufemismo "política de contenidos".
Estos aplicados balillas del liberalismo: esmerados teólogos de ese Dios falsamente transparente, falsamente liberador: la No Intervención.
Los liberales son los roussonianos del mercado. Para ellos el mercado es el buen salvaje.
Yo siento simpatía por los liberales, pero como la que siento por los anarquistas: espíritus angélicos en este mundo malo que no comprenden.
Por una socialdemocracia hobbesiana y spinozista! Ese, ese es mi ideal!
Nuestros liberales dicen "sin Estado" y se imaginan a sí mismos en sus calefactados saloncitos. No tienen ni idea del concepto "puta calle".
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(28.11) He cazado la falacia esencial de los liberales: acusan al Estado según su realidad; pero defienden al Mercado según su idealidad.
