17.4.12

La salida de Duchamp

La hagiografía de Duchamp que practico, no sin ironía duchampiana, me lleva hoy a proponerlo como modelo para afrontar la crisis: no para salir de ella, cosa que no está en nuestra mano, sino para vivir en ella; es decir, para salir de ella estando dentro. La salida de Duchamp sería la contención máxima del gasto y un autorrecorte radical. Pero copio, como siempre, del libro de Juan Antonio Ramírez, Duchamp. El amor y la muerte, incluso; primera página:
[Duchamp] no solicitaba nada, vivió siempre con un presupuesto limitado, carecía de propiedades (fincas, automóviles, etc.), y ni siquiera poseyó una biblioteca personal. Nunca formó una familia en sentido estricto. Cuando se casó en 1954 con Alexina Sattler, ex mujer de Pierre Matisse, era demasiado tarde (eso dijo, al menos) para 'producir' descendencia biológica. Viajó mucho, siempre con muy poco equipaje, y a veces solo con lo puesto. Toda su existencia estuvo presidida por el ahorro, aunque entendido este en un sentido opuesto al de la acumulación previsora de la ética burguesa. Consumir y producir lo mínimo posible era para él una manera elegante de preservar su libertad.