31.3.15

Guerra de posiciones

Ha sido como una escena de cine cómico. Los que estábamos criticando a la cúpula de UPyD, con el punto de mira en Rosa Díez, Carlos Martínez Gorriarán e Irene Lozano, nos hemos visto de pronto con esta última al lado criticando a la cúpula de UPyD. Han dado ganas de decirle, a lo Gila: "Oiga, pero vuelva usted allí, que la estábamos criticando". Me ha recordado, no sé por qué, a lo que le pasó a un amigo mío con su asesor fiscal. Este le había marcado en la declaración, sin consultárselo, la casilla de la Iglesia. Cuando lo vio mi amigo y le preguntó, la respuesta del asesor fue: "Yo lo pongo, y si cuela, cuela".

Lo de Lozano, por ahora, no cuela: ella es una de las responsables de la crisis de UPyD y la queremos entre los criticados, no entre los críticos. Pero su movimiento, realizado con tanto desparpajo, indica que nos encontramos en plena guerra de posiciones. Los actores del gran drama electoral en curso, del que solo llevamos un acto, quieren estar bien colocados para que no se los lleve el viento del telón. Otra cosa es que para algunos (¡o algunas!) el telón haya caído ya y no lo sepan. O lo saben y les da igual, explicación siempre convincente ante los casos de contumacia.

Lo gracioso hoy es que la peor posición para cada cual –en casi todos los partidos– parece ser aquella en la que ha estado. Casi todos querrían no haber estado ahí, justo donde estuvieron; que es lo que les recuerdan sus adversarios al tiempo que tratan de autoescamotearse. Susana Díaz, con su instinto electoral, lo entendió en las andaluzas, borró de su cartel el logotipo del PSOE y le ha ido bien. El presidente Rajoy, que es más lento (no se sabe si sube o si baja, pero sí que lo hace tarde), se paseó mucho por Andalucía, diciendo "PP" y enseñando el dedo que había nombrado al candidato Juanma. Consecuencia: para las próximas ya se anuncia que Rajoy va a aparecer poquito.

"En tiempos de tribulación, no hacer mudanza", aconsejan los jesuitas. Aunque en estos en concreto lo que interesa es mudarse de donde se estuvo. La posición ideal es aquella en que no lo asocien a uno demasiado con uno mismo. Y si cuela, cuela.

[Publicado en Zoom News]