27.10.11

Estaba repartida

Me fascina el escritor mexicano Xavier Velasco. En España lo descubrimos en 2003, cuando le dieron el Premio Alfaguara de novela. Llegó como enfant terrible, con todo el repertorio del enfant terrible. Fijo en su pose, se esforzaba en las entrevistas, intentando epatar con historias de bajos fondos y de besos en la boca con wasabi. No podía saber que aquí su cara ya estaba repartida: la tenía Milikito.