6.2.26

La boina avanzada de Fernando Esteso

[La Brújula (Opiniones ultramontanas), 2:57

Buenas noches. Quienes sigan estas opiniones ultramontanas se habrán dado cuenta de que yo soy muy bellotero pop. De ahí que la muerte de Fernando Esteso haya sido también la de mi retratista. He de confesar que a mí Esteso nunca me hizo gracia ni como cómico ni como actor. Y que me perdone Rosa Belmonte, que le regañó a David Jiménez Torres donde Alsina por no haber visto Los bingueros: en su afán por separarse del cine fino, Belmonte es capaz de fundar un Cahiers du Cinéma solo para ensalzar las películas de Esteso y Pajares. En lo que sí me gustó a mí Esteso, y mucho, fue en la música: ¡el Esteso compositor y cantante es el mío! Aparte de la sofisticadísima Bellotero pop, que es el puente prealmodovariano entre el casticismo y la Movida (resultaba, en fin de cuentas, más pop que bellotero), están indiscutibles hits como: El zurriagazo, una crítica (pese a su disfraz jocoso, bueno, tal vez demasiado jocoso) de la violencia machista; Los niños con los niños y las niñas con las niñas, que abraza la separación de los sexos, tan en boga hoy ("yo no me casaré con ninguna mujer, ¡chínchate!"); o La Ramona, que, como ha escrito nuestro Narváez, es un canto a los cuerpos "no normativos", con su recurrente "Ramona, te quiero". Como se ve, Esteso era mucho más avanzado de lo que parece. Sobre todo, era muy avanzada su boina. En comparación, la boina de Uclés (¡tenía que salir Uclés!) es retrógrada. Uclés se planta la boina, sobre lecho de pelos, con impostura neorruralista, corroborada por el complemento del cordel en lugar del cinturón. Esteso, en cambio, usaba la boina corrosivamente: su atuendo ruralista era una parodia del ruralismo. Por eso Uclés nos hace retroceder, mientras que Esteso nos hizo avanzar.